Portada Victor von Bruns
200 años de HARTMANN

Los orígenes: 1800-1873

Cuando se fundó la empresa familiar de Paul Hartmann en el sudeste de Alemania, en la ciudad de Heidenheim en 1818, nadie podía saber que se convertiría en un fabricante internacional líder en el mundo sanitario.  Esta es la primera parte de la historia de la empresa: desde 1800 hasta 1873.

Estos apósitos absorbentes e higiénicos entusiasmaron a todo el mundo, tanto a los pacientes como a los médicos y al personal de enfermería. Rápidamente corrió la voz de que la empresa alemana Paul Hartmann de Heidenheim fabricaba en serie unos productos extremadamente útiles para el cuidado de las heridas.

Ya en 1873, el primer año de producción, la empresa recibió un gran pedido de Leipzig: el hospital de St. Jacob's realizó un pedido de apósitos por valor de 400 libras. A pesar del éxito, Paul Hartmann y sus hijos no tenían ninguna intención de dormirse en los laureles; continuaron experimentando y nunca se cansaron de intercambiar ideas con especialistas.

El médico escocés Sir Joseph Lister fue el primero en utilizar apósitos impregnados en fenol para el tratamiento de heridas con efecto germicida. El resultado fue una curación más rápida y sin complicaciones. Publicó su descubrimiento en una serie de artículos para la revista científica "The Lancet" que entusiasmaron a Paul Hartmann, quien le escribió para proponerle la producción industrial de estos apósitos antisépticos. Entre ambos se estableció una intensa correspondencia.

Pintura de la fábrica de algodón en 1820

Paul von Hartmann hijo reinventa su herencia

Las infraestructuras fueron tomando forma gradualmente. El desarrollo de Heidenheim contribuyó a la industrialización de la región de Württemberg. Uno de los hijos de Ludwig, Paul, completó su formación y a los 22 años se unió a la empresa. Era 1834. Nueve años más tarde, en 1843, Paul y sus hermanos Carl y Eduard tomaron las riendas de la empresa. Paul dirigía la fábrica de algodón de Heidenheim, Carl la planta de blanqueamiento y Eduard la hilandería de Herbrechtigen. Paul Hartmann decidió cambiar el rumbo de su empresa, adquirió la planta de blanqueamiento «Scheckenbleiche» en 1867 y creó la actual PAUL HARTMANN AG.

El nombre completo de la empresa era «Paul Hartmann Heidenheim Bleaching, Dyeing and Textile Finishing» y Paul Hartmann se asoció con sus hijos, Paul Jr. y Albert Hartmann. Aunque la producción textil continuaba, a los tres les esperaba otro destino. Paul Hartmann padre, apasionado por las cuestiones relacionadas con la curación de las heridas, la higiene y los progresos médicos, pronto se convertiría en pionero de la industria de apósitos sanitarios. Como director de la empresa, viajaba frecuentemente a ferias y congresos médicos, donde recopilaba información y hacía numerosos contactos. Sabía que el esfuerzo combinado con sólidas colaboraciones son el camino del éxito, algo que, dicho sea de paso, sigue siendo una característica que distingue a nuestra empresa en la actualidad.
Retrato de Ludwig Hartmann

Mejoras en el tratamiento de las heridas

La guerra franco-prusiana de 1870-1871 marcó un punto de inflexión en el desarrollo de la empresa. Uno de los hijos de Paul, Arthur Hartmann, era médico y participó en la guerra como médico del ejército de Württemberg. Al regresar a casa tras el fin de la guerra, se quejaba de la escasez de material de vendaje adecuado en los hospitales militares. No era esta la única preocupación de su padre, también los hospitales civiles necesitaban soluciones para su rutina diaria, por ejemplo para curar las heridas resultantes de las operaciones. Paul Hartmann consultó a Victor von Bruns, un cirujano alemán que había hecho un invento revolucionario: un material de algodón desgrasado y blanqueado que se podía utilizar como vendaje para absorber la sangre y el pus.

Paul Hartmann puso en práctica la innovación de Brun, que no solo era absorbente sino también higiénica, a principios de la década de 1870. Acababa de mejorar la forma de tratar las heridas. El primer hito decisivo para que Paul Hartmann se convirtiera en fabricante de productos sanitarios fue la producción industrial de estos innovadores apósitos en 1873.
Fotografía de Victor Von Bruns

Tenemos muchas más historias que explican nuestro camino hasta aquí ¿Quieres conocerlas?