Gestión de la Incontinencia

¿Qué necesita la piel madura?

A medida que nos hacemos mayores, las células de la piel se encogen y se vuelven más frágiles, por lo que el cuidado de la piel madura debe ser mucho más específico.

old women washing herself with a cloth
A medida que nos hacemos mayores, las células de la piel se encogen y se vuelven más frágiles. Además, a partir de los 65-70 años el cuerpo ya no sabe procesar correctamente el aporte de nutrientes alimentarios para reconstruir y mantener la calidad de la piel. Por ejemplo, cuando uno se hace mayor, el organismo ya no es capaz de procesar los aportes de lípidos de la alimentación y utilizarlos para el manto ácido de la piel, de manera que la piel queda desprotegida.

Consecuentemente la piel madura es mucho más sensible y seca y presenta ciertas dificultades para cicatrizar. Así pues, la piel madura es una piel especialmente frágil que necesita un cuidado especial. Además de volverse más fina y frágil, produce menos células y de forma más lenta, provocando que su barrera protectora esté debilitada. 

En estas edades, lo que la piel necesita son nutrientes. Además, si se trata de una persona con incontinencia, debemos vigilar puesto que las pérdidas de orina pueden sensibilizar aún más la piel. Es muy importante limpiar, proteger y cuidar la piel madura, proporcionándole todos los nutrientes que necesita, pues al lavarnos eliminamos la valiosa capa protectora de la piel que retiene la humedad y los lípidos y debemos utilizar los productos adecuados para compensar esta pérdida.

El pantenol y el aceite de almendra son esenciales para aportar los nutrientes que la piel necesita. El pantenol hidrata, penetra en la piel incrementando su capacidad de retener la humedad y mejorando su elasticidad. Mientras que el aceite de almendra repone los lípidos perdidos gracias a que es rico en ácidos grasos esenciales. Estos componentes los puedes encontrar en la gama Menalind®, especializada en el cuidado de la piel madura, que devuelve a la piel todo lo que necesita.