Cuidado de la piel

Los problemas dermatológicos son uno de los principales factores que influyen en nuestro bienestar. A medida que nos hacemos mayores, la piel tiende a volverse seca y más vulnerable, además, el manto ácido protector se debilita. El resultado es una disminución de la capacidad de prevenir las infecciones de bacterias y hongos. Un pH ácido es también un pre-requisito para la renovación celular, la producción de lípidos epidérmicos hidratantes y la rápida regeneración de la piel. Cuando la piel está afectada por una malnutrición importante o deficiencias en vitaminas o oligoelementos se reduce la capacidad de reparación de la función barrera.

En el caso de piel madura, especialmente cuando la incontinencia expone la piel a los efectos de la humedad, la orina o las heces, implica un aumento del riesgo de enrojecimiento e irritación.