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¿Vas a esquiar? Ve bien preparado con nuestros consejos de entrenamiento

Cuando te deslizas con elegancia ladera abajo en invierno, sometes al cuerpo a una enorme tensión. Por tanto, previamente los esquiadores deben prepararse de forma adecuada mediante el fortalecimiento muscular.

El esquí alpino exige tener muslos fuertes, abdominales fuertes y glúteos fuertes, así como una buena coordinación y sentido del equilibrio. Pero, ¿cómo entrenar todas esas zonas si todavía no hay nieve en las montañas? ¡Lo mejor es salir al aire libre! Al hacerlo, suministras oxígeno al cuerpo, aumentas los niveles de vitamina D gracias a la luz solar y disfrutas de la relajación que brinda la naturaleza.

Entrenar en la máquina de esquiar no es lo único que puedes hacer si quieres prepararte para las pistas. La bicicleta de montaña y la marcha rápida con bastones también son actividades idóneas para practicar durante el verano. El ciclismo ejercita las piernas tanto como lo hace el esquí. Además, puedes practicar también subiendo y bajando pendientes, que mejora la coordinación y los tiempos de reacción. La marcha nórdica no solo fortalece las piernas, sino también los brazos y mejora el sentido del equilibrio. Lo mejor es combinar los deportes al aire libre con ejercicios para todo el cuerpo como los que se realizan en los entrenamientos de alta intensidad: burpees (una combinación de flexiones y saltos en estrella), sentadillas y zancadas fortalecen los abdominales y proporcionan gran resistencia en las pistas.

Haz ejercicios durante todo el año
Mientras hace sol, todo esto parece bastante fácil. Pero si quieres empezar con buen pie tus vacaciones de esquí, también deberás mantener la forma física en invierno. En teoría, aún puedes hacerlo al aire libre. Siempre y cuando no haga mucho frío o hiele, nada te impide ir a correr o sacar la bicicleta de montaña. Si no te apetece el deporte al aire libre cuando empiezan las lloviznas de otoño, puedes pasarte a deportes de interior. Nadar a espalda o a crol, por ejemplo, son excelentes maneras de fortalecer la espalda. Mil metros a la semana es una buena distancia para prepararte para la temporada de esquí. ¿Prefieres entrenar en el gimnasio? Entonces trabaja con extensores, flexores y rotadores. La prensa de piernas te ayudará a tener estabilidad al esquiar.

Entrenarse en una superficie irregular como una tabla de equilibrio o un trampolín también es una buena idea. Si puedes mantener una sentadilla durante 10 o 15 segundos en un trampolín, estarás preparando bien los muslos para hacer los giros. Unas ocho semanas antes de ir a las pistas, complementa tu programa normal de entrenamiento con algunos ejercicios en casa: sentadillas, la postura de yoga del guerrero III y la plancha lateral te ayudarán después cuando estés en las pistas.

El esquí somete al cuerpo a una gran tensión. Por tanto, previamente los esquiadores deben prepararse de forma adecuada mediante el fortalecimiento muscular. El esquí alpino exige tener muslos fuertes, abdominales fuertes y glúteos fuertes, así como una buena coordinación y sentido del equilibrio.