bg-country-switch
DermaPlast®
ACTIVE

Lesiones deportivas: ¿es mejor la aplicación de frío o de calor?

Puede que sea el tobillo o la rodilla... Quienes practican deporte, corren el riesgo de lesionarse. En caso de dolor agudo, la aplicación de frío es la mejor medida de primeros auxilios. Aplicar calor a la lesión es contraproducente.

Todo el mundo está familiarizado con escenas como esta en televisión: un futbolista sufre un encontronazo, se cae y se lesiona el pie. Los médicos entran corriendo al campo, uno de ellos saca un espray efecto hielo (enlace para la página del producto Espray efecto hielo) y poco después el jugador está de nuevo en pie. ¿Es magia? En absoluto. No es que el jugador haya recuperado la salud de repente. En el mejor de los casos, sencillamente logrará aguantar hasta que termine el partido. Y, con un poco de suerte, volverá a estar en plenitud de sus facultades más rápido gracias al espray. “Hielo y compresión son las cosas más importantes que hay que tener en cuenta en caso de lesiones agudas”, comenta el Dr. Mathias Frey, médico oficial del equipo de fútbol profesional 1. FC Heidenheim.

Aplicar frío a la lesión alivia el dolor

Las compresas heladas o los esprays efecto hielo ralentizan todos los procesos corporales. Cuando se aplica hielo al tobillo después de un impacto, los vasos sanguíneos de la zona se contraen y el flujo sanguíneo se hace más lento. En el mejor de los casos, puede que esto incluso evite las pequeñas hemorragias internas. En líneas generales, el cuerpo envía líquidos que contienen sustancias capaces de reparar el tejido lesionado. El hecho de que este proceso también se ralentice se traduce en que la rodilla no se hinche demasiado. Las sustancias responsables de extender la inflamación también viajan mucho más despacio. A la larga, aplicar frío a la lesión ayuda a que se cure más rápido. Ayuda a que una lesión se restablezca más rápido y que se sienta menos el dolor.

Sin embargo, no tiene por qué ser un espray efecto hielo como los que usan los médicos de los equipos. Las bolsas de hielo sacadas del congelador, una bolsa con cubitos de hielo o mantener la zona lesionada bajo el grifo de agua fría también puede ayudar. Recuerda que se debe colocar algo entre la piel y la compresa para evitar congelaciones. Además de aplicar frío a la lesión, ayuda mantener el pie elevado "por encima del corazón", recomienda el Dr. Frey.

El calor solo ayuda en caso de lesiones crónicas

En medicina deportiva se utilizan a veces bolsas de calor (enlace a la página del producto Frío/calor) además de hielo. Sin embargo, la aplicación de calor es contraproducente en el caso de lesiones agudas. “El calor es mejor en lesiones crónicas, principalmente en las que afectan a la espalda”, comenta el Dr. Frey. Sin embargo, cuando se trata de un acortamiento muscular, el calor puede ayudar a alargar los músculos de nuevo. Aquí rigen los mismos principios: no se deben aplicar las bolsas de calor directamente sobre la piel. Es mejor envolverlas en un paño para evitar quemaduras.