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RHCE

Reposo, Hielo, Compresión y Elevación para desgarros musculares

Dolor punzante y un pequeño bulto en la zona afectada: el desgarro muscular es una de las lesiones deportivas más comunes. Pero, ¿qué ocurre en el interior del cuerpo y qué podemos hacer cuando la situación es crítica?

Desgarros musculares

Nuestros músculos están formados por haces de fibras musculares (fascículos) y vasos sanguíneos. Las unidades más pequeñas de los fascículos musculares son las fibras musculares o células musculares. Cuando se rompe un músculo, algunas de esas fibras musculares se desgarran.

Según la gravedad de la lesión, pueden verse afectadas muchas fibras o solo unas pocas. Si en músculo se desgarra por completo, todas las fibras se desgarran. Un desgarro muscular con frecuencia va acompañado de un hematoma cuando los vasos sanguíneos musculares también se dañan.

A veces, también se puede sentir el punto en el cual las fibras musculares se han desgarrado, debido a que allí están tensas como una banda elástica. Tras un desgarro muscular, ambos extremos de la fibra se retraen, lo que provoca un "hueco".

Es imperativo actuar rápidamente

¿Qué debemos hacer si se nos desgarra un músculo? El método RHCE permite tomar medidas directas. El método RHCE engloba las siguientes medidas de primeros auxilios:

  • Reposo: dejar el entrenamiento y sentarse.
  • Hielo: aplicar una compresa fríao una bolsa de hielo en la zona afectada.
  • Compresión: vendar la zona dolorida.
  • Elevación: alzar la parte del cuerpo afectada (brazo, pierna).

Una vez aplicados los primeros auxilios, se debe consultar a un médico. Este podría recomendar el uso de una cinta adhesiva especial para reforzar el músculo afectado, lo que ayudará al proceso de curación. Se debe evitar cualquier deporte durante un tiempo. Un desgarro muscular puede tardar hasta seis semanas en curarse por completo.